La lírica

 

 

1.- Características, origen y desarrollo del género

La poesía lírica nace en Grecia en el siglo VII a.C. y debe su nombre a que en sus orígenes no era un género literario destinado a ser leído, sino a ser recitado o cantado al son de la lira.

Aparte del acompañamiento musical, la lírica griega se caracteriza por utilizar diferentes tipos de versos - polimetría - y ocuparse del mundo interior del poeta - sentimientos y estado de ánimo, desde luego, pero también pensamientos, gustos y creencias - . Así pues su temática es muy diversa: relaciones amorosas, amistades, aficiones, filosofía de la vida, cuestiones políticas, ...

Los primeros cultivadores del género fueron dos poetas de la isla de Lesbos, Alceo (siglo VII-VI a.C.) y Safo (siglo VII-VI a.C.). Alceo dedicó buena parte de su obra a exponer sus ideas políticas. Safo, por su parte, centró su poesía en las relaciones amorosas que mantuvo con distintas mujeres. Por lo que respecta a la versificación, ambos autores fijaron en buena medida la métrica del género (versos variados agrupados en estrofas que se repiten), de modo que cualquier obra posterior, si pretendía ser lírica, debía atenerse a esos mismos postulados métricos.

A partir del siglo V a.C. la lírica griega pierde fuerza frente a otros géneros, como la elegía y el epigrama, que también permiten expresar el mundo interior del individuo. En estos géneros se centraron los poetas griegos del periodo helenístico (siglo III a.C.), con Calímaco a la cabeza, poeta que concedía gran importania a la erudición y a la perfección técnica.

En Roma la poesía que expresa las inquietudes personales surge en una fecha relativamente tardía, el siglo I a.C., con los llamados poetas neotéricos o "poetae novi", que se inspiran en la poesía griega del periodo helenístico. De estos poetas el más importante y propiamente el más lírico es Catulo. Posteriormente aparecerá Horacio, cuyos modelos son ya los líricos griegos arcaicos Alceo y Safo.

Conviene aclarar que la lírica romana mantiene temática y métricamente las convenciones del género griego (temas personales, tipos de verso y estrofas), pero deja de recitarse con acompañamiento de lira.

 

2.- Cayo Valerio Catulo (87-57/54 a.C.)

Vida

Catulo nació en Verona (87 a.C.) en el seno de una familia bien situada económica y socialmente (su padre era amigo de Julio César). Esta circunstancia abrió a Catulo muchas puertas y le permitió frecuentar los círculos más selectos. En ellos conoció a quien sería su amante, Clodia, la Lesbia de sus poemas, una mujer de la alta sociedad romana que estaba casada con el gobernador de la Galia Cisalpina. Las malas lenguas aseguran que Catulo estaba tan enamorado de ella que, cuando Clodia se trasladó a Roma en el 64 a.C., él la siguió y se instaló también allí.

La relación de Catulo y Clodia fue tormentosa y estuvo plagada de rupturas y reconciliaciones - Clodia era muy hermosa, contaba con una legión de admiradores y, para desesperación de Catulo, no tenía reparos en cambiar fácilmente de amante o incluso simultanear varios -. Conocemos los altibajos de esta relación a través del propio Catulo, que nos describe sus sentimientos en poemas como el Carmen LXXXV:

Odi et amo. Quare id faciam fortasse requiris.

Nescio, sed fieri sentio et excrucior.

Odio y amo. Quizás preguntas por qué lo hago.

No lo sé, pero sucede y es una tortura.

Catulo murió joven, en el 57 ó 54 a.C. No sabemos muy bien la fecha ni tampoco la causa de su muerte.

 

Obra

La obra de Catulo está formada por 116 composiciones conocidas genéricamente con el nombre de "Carmina" (poemas, cantos). Dentro de los "Carmina" se distinguen tres grupos de poemas:

Las "nugae" o bagatelas (los primeros 60 poemas). Se trata de composiciones cortas, de tema y metro muy variados - la métrica está tomada de los poetas griegos Alceo y Safo -, en los que se da salida a los sentimientos y pensamientos del poeta, sus amores, sus filias, sus fobias, ... Por el fondo y por la forma estos "carmina" constituyen la parte más lírica del conjunto.

Los poemas del 61 al 68. En este caso estaríamos ante composiciones largas en las que Catulo demuestra que puede cambiar de registro y, a la manera de Calímaco, componer obras que destilan erudición en su tema y virtuosismo en su técnica. El poema más importante es el Epitalamio de Tetis y Peleo.

Los poemas que van desde el 69 al 116. Estos "carmina" coinciden en tema y brevedad con los del primer grupo, pero están compuestos en dísticos elegíacos, una estrofa formada por un hexámetro y un pentámetro dactílicos. Por esta razón pertenecerían más al género epigramático que al lírico.

A lo largo de su obra Catulo acredita un dominio extraordinario de la lengua: sabe ser refinado cuando debe (los poemas cultos del segundo grupo), grosero en los ataques a sus enemigos, y tierno y conmovedor en la expresión de su amor por Lesbia. Precisamente para expresar ternura y cargar de afectividad sus palabras utiliza con mucha frecuencia el diminutivo, algo inusual hasta entonces en la literatura romana (flosculus= florecita, misellus=pobrecito,... ).

Posiblemente Catulo sea uno de los poetas latinos más actuales. Su poesía transmite y conecta con el lector como pocos, y algunos de sus versos se han convertido en referente de cualquier relación amorosa ("vivamus, mea Lesbia", "odi et amo",...)


 

3.- Quinto Horacio Flaco (65-8 a.C.)

Vida

Horacio nació en Venusia, una pequeña ciudad del sur de Italia, en el 65 a.C. A diferencia de Catulo, la familia de Horacio no gozaba de prestigio social - su padre era liberto, o lo que es lo mismo, antiguo esclavo - . Quizás por ello, para que pudiera disfrutar de lo que su padre no tuvo, Horacio recibió una cuidada educación que lo llevó primero a Roma y luego a Grecia.

Horacio

Cuando cursaba estudios en Grecia, estalló la guerra civil que enfrentó a Augusto con Bruto y Casio, los asesinos de Julio César. Horacio apoyó a estos últimos y al ser derrotados no pudo regresar a Roma hasta que Augusto concedió amnistía a todos sus antiguos enemigos.

Ya en Roma, Horacio se encontró en una situación crítica: no tenía dinero, su padre había muerto y las propiedades de su familia habían sido confiscadas. Así pues tuvo que ganarse la vida desempeñando un triste trabajo de secretario. Durante este periodo escribió la mayor parte de su primera obra, los "Sermones", que se encuadra en el género satírico, no en el lírico que nos ocupa, y donde vierte la amargura y frustración que sentía.

Los "Sermones" hicieron que Mecenas se fijara en Horacio, lo introdujera en su círculo de poetas protegidos y le regalara una propiedad en la Sabina. A partir de ese momento Horacio pudo dedicarse en cuerpo y alma a la poesía. A esta etapa corresponden sus obras líricas.

Horacio murió el 8 a.C., ocho días después de que falleciera su amigo Mecenas. Como tributo a su amistad, ambos fueron enterrados juntos.

 

Obra

Se encuadran tradicionalmente en el género lírico tres obras de Horacio, los Épodos, las Odas y el "Carmen Saeculare".

Los Épodos o Yambos son 17 poemas inspirados en la obra del poeta griego Arquíloco de Paros. De él toma Horacio algunos temas y el verso yámbico - el yambo es un pie formado por una sílaba breve y una larga; su nombre procede de un verbo griego que significa atacar - . Eso sí, el tono de Horacio tiene poco ya de los ataques y violentas diatribas que caracterizan la obra de Arquíloco.

Por el tipo de verso empleado los Épodos no encajan exactamente en los cánones del género lírico, aunque por sus temas, similares a los que nos encontramos en las Odas, la mayoría de los manuales los consideran poesía lírica.

Las Odas o "Carmina" son, sin duda, la obra de la la que más orgulloso estaba Horacio (según él, sería más duradera que el bronce). Está integrada por 104 composiciones distribuidas en 4 libros. Métricamente las Odas se caracterizan por la misma variedad y riqueza que presenta la lírica griega arcaica (Horacio presumía de haber adaptado a la literatura latina la métrica lírica griega ).

El "Carmen Saeculare" es propiamente un himno destinado a ser cantado por un coro de niños durante los Juegos Seculares, que se celebraban una vez cada 100 años.

Por lo que respecta a los temas tratados en estas obras, los más significativos serían:

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Cuestiones filosóficas y morales. Horacio nos explica su filosofía de la vida, que es básicamente epicureísta: lo mejor para ser feliz es la "dorada medianía" ( "aurea mediocritas"), los años pasan volando y hay que aprovechar la vida ("carpe diem"),...

La amistad. Muchos de los poemas están dirigidos a algún amigo.

El amor. Se trata de un amor mesurado, tranquilo, sin altibajos pasionales.

• El campo presentado como "locus amoenus". Horacio considera el campo como el lugar ideal para disfrutar de los pequeños placeres de la vida. A este respecto merece mención su segundo épodo ("Beatus ille"), que será imitado por Fray Luis de León ( "Qué descansada vida...")

• El vino. Como los líricos griegos, Horacio considera el vino como un placer que uno debe disfrutar en compañía de amigos y en un marco festivo.

• Elogio a Augusto y a su labor política. Abordan este tema las seis primeras odas del libro III y algunas del libro IV.

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Horacio como poeta era tremendamente perfeccionista, más aún que Virgilio, y cuidaba mucho el fondo y la forma de sus poemas - utiliza un latín exquisito evitando expresiones vulgares y provincialismos, demuestra una solvencia y rigor técnico excepcionales en la versificación, ... - . No obstante, hay que reconocer que en determinados temas su obra resulta un tanto fría y distante, sobre todo si la comparamos con los "Carmina" de Catulo.

 

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